Café 97.

El trabajo.

¿Nos realizamos o nos esclavizamos con él ?

Cuando el trabajo es un placer la vida es bella.
Pero cuando nos es impuesto la vida es una esclavitud.

Máximo Gorki

Algunos, quizá unos pocos, tienen la aspiración de que el trabajo sea una fuente de realización personal, un medio para desarrollar nuestras habilidades y contribuir a la sociedad. Para otros, el trabajo es una forma de alienación, una actividad repetitiva y deshumanizadora.

Pero el hecho es que, en nuestra cultura contemporánea, veneramos el trabajo, sin ser plenamente conscientes de las narrativas culturales que nos han traído a este punto.

Depositamos en el trabajo muchas expectativas y le atribuimos un gran significado vital, lo convertimos en eje de nuestra identidad. Nos valoramos con la medida de nuestro trabajo; glorificamos la dedicación al trabajo como virtud y vinculamos el valor personal al éxito laboral. La sociedad valora la educación y el desarrollo profesional como medios para aumentar el valor del individuo.

La apasionante historia de las ideas sobre el trabajo refleja los persistentes dilemas y tensiones inherentes a esta experiencia humana fundamental provocados por las sucesivas transformaciones sociales, económicas y culturales.

En la antigüedad, la división entre el trabajo manual e intelectual era marcada. Aristóteles planteó la conexión entre el trabajo virtuoso y la excelencia moral. Platón propuso una sociedad donde cada individuo contribuyera con sus habilidades naturales, tanto manuales como intelectuales. 

San Agustín influyó en la percepción del trabajo como medio para evitar el ocio perjudicial (en contraposición al otium cum dignitate que definía Cicerón). San Agustín nos recuerda que el trabajo es una consecuencia del pecado original, como explica el libro del Génesis. Pero también considera que el trabajo es una actividad noble y necesaria, una oportunidad para la realización personal y un deber moral.

Martín Lutero, con su énfasis en la vocación en el trabajo, contribuyó a la concepción protestante del trabajo como una forma de servir a Dios y a la comunidad. Estas ideas formaron parte de un contexto donde el trabajo era una expresión de valores religiosos y morales. Max Weber exploraría ya en el siglo XX esta relación entre el protestantismo y el capitalismo, destacando la ética del trabajo protestante que influía en las actitudes laborales y el ascenso del capitalismo.

La Revolución Industrial trajo consigo cambios fundamentales en la naturaleza del trabajo. Karl Marx, a pesar de criticar la explotación laboral, reconoce que el trabajo puede ser una fuente fundamental de autoestima y reconocimiento social. Esta dialéctica entre la alienación y la dignificación a través del trabajo resuena en las narrativas contemporáneas.

Émile Durkheim exploró cómo la especialización en el trabajo provoca la división social y coacciona al individuo, así como el problema de la solidaridad social que conlleva. Thorstein Veblen señaló que el ocio, que era casi únicamente disfrutado por las clases altas, es una actividad superflua, cuya valoración estaba vinculada con la idea de que el trabajo era una actividad degradante. Por el contrario, ensalzó el trabajo como una actividad necesaria y valiosa. Y quizá modificara la percepción cultural de la dedicación de esas clases altas.

En el siglo XX, Hugo Münsterberg y Elton Mayo fueron pioneros en el desarrollo de la psicología y sociología orientadas a la eficiencia Industrial. Más tarde, Abraham Maslow incluyó la autorrealización, estrechamente vinculada al trabajo significativo, en la cima de las necesidades humanas. Frederick Herzberg proporcionó una perspectiva única sobre la satisfacción y la insatisfacción en el trabajo.

Por otro lado, pensadores existencialistas como Jean-Paul Sartre cuestionaron la alienación en el trabajo, abogando por la autenticidad. Herbert Marcuse criticó la conformidad generada por la sociedad de consumo, destacando cómo el trabajo se había convertido en un medio de reproducción de la sociedad homogénea.

En la posmodernidad, Michel Foucault y Judith Butler desafiaron las nociones tradicionales de trabajo, examinando las complejidades del poder y la identidad.

En la actualidad, la valoración del trabajo se entrelaza con nociones de capital humano, apego, y jerarquía de necesidades. Autores como Gary Becker han influido en la percepción del trabajo como una inversión en el desarrollo personal. 

En el contexto de la automatización y la Inteligencia Artificial, se plantean nuevos desafíos. La reflexión sobre el futuro del trabajo se torna más compleja, implicando la necesidad de equilibrar la aspiración a la realización personal y la remuneración del trabajo con la realidad de una nueva naturaleza del trabajo que aún no alcanzamos a imaginar.

Para abordar este apasionante debate, tenemos la fortuna de contar con cuatro destacados ponentes para abordar la naturaleza del trabajo y sus retos desde la psicología, la sociología y la filosofía :

Marta Fuertes Blitz : Licenciada en Económicas y Empresariales por la UCM especialista en finanzas y marketing, Máster en Dirección de Empresas por la Libera Universitá degli Studi Sociali (LUISS) en Roma. Formada en Coaching personal y de equipos, Máster en Psicología transpersonal y formadora certificada en PNL y PNL nuevo código. Fundadora de la empresa consultora The Box Innovation, se dedica al desarrollo de personas y organizaciones a través de la gestión del liderazgo y del talento. Es colaboradora habitual del modelo de coaching dialógico de la Universidad Francisco de Vitoria. 
Arturo Lahera Sánchez : Doctor y Licenciado en Sociología, Máster de Experto en Ergonomía e Ingeniería del Factor Humano y Licenciado en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universidad Complutense de Madrid (UCM). EsProfesor Titular de Ergonomía y Sociología del Trabajo de la UCM y desarrolla su actividad investigadora en materia de sociología del trabajo; relaciones industriales y organizativas y mucho más.
 
Carlos Sierra-Lechuga Urkijo : Doctor en Filosofía, investigador y profesor de Metafísica, Filosofía de la Ciencia e Historia de la Filosofía. Su programa de investigación se centra en el problema de la realidad, trabajado de forma transdisciplinar desde las ciencias y las humanidades con herramientas filosóficas novedosas creadas por él y por su equipo. Es fundador director del centro de investigación y docencia Filosofía Fundamental y de la publicación Revista de Filosofía Fundamental. Colabora en varias publicaciones y universidades de México, Chile y España.
 
Modera: Ulises Wensell
 
Os esperamos.
 
Saludos,
el equipo Café-Filo : 

Zara, Carolina, Eugenia, Gabriel, Ramiro,  José Luis, François, José Miguel Ulises

Fecha

28/01/2024

Hora

06:00 PM

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